lunes, 10 de marzo de 2014

- Parte 5

Atareado como de costumbre en mi oficina, el típico olorcito a café en los pasillos, el barullo de la gente…y todavía no tenía noticias sobre lo que me había dicho Claudio con total seguridad ayer.
Ni que fuera una pavada (para mí) lo que me dijo. Olvídense de mi concentración en el monitor, en los cálculos, en los planos y en toda esta mierda que no me salía cuando me sentía así de inseguro…quería noticias y YA!. – comenzó a sonar el teléfono de línea de mi oficina – Diga…[…] si que venga cuanto antes […] no, dígale que no hay problema. Minutos más tarde, llego el tan esperado golpe en la puerta.

Pedro: pase…
Claudio: Pedro…permiso.
Pedro: pasa Claudio, no te imaginas como espere tu visita acá en la oficina.
Claudio: si me imagino Pedro, perdona pero el transito estaba pesado hoy.
Pedro: no no te preocupes, pero no aguanto más…¿novedades?
Claudio: muchas…
Pedro: te escucho…
Claudio: malas noticias Pedro…en estos tres días que quedan de la semana se va a enterar todo el personal que esta empresa se fundió. – Suspire -
Pedro: no lo puedo creer.
Claudio: yo tampoco, no me entra en la cabeza como de un día para el otro el dueño nos puede hacer una cosa así.
Pedro: no te das una idea Claudio como me costó en mi  vida este empleo.
Claudio: no lo sabía Pedro, realmente lo siento mucho. Pero era mi tarea comunicártelo.
Pedro: está perfecto Claudio…muchas gracias.
Claudio: no por favor Pedro…
Pedro: ¿te puedo pedir un favor?.
Claudio: decime
Pedro: ¿no me podrías adelantar los trámites para cobrar la futura indemnización?
Claudio: ¿por? – asombrado-
Pedro: porque me quiero volver a Buenos Aires y necesito la plata.
Claudio: aa cierto que vos sos de allá…obvio Pedro, contá conmigo, aunque ¿más o menos cuando te queres volver?
Pedro: lo antes posible.
Claudio: lo que pasa, es que si te queres volver ya mismo, te podemos adelantar una suma de la indemnización. El resto te lo mandarían a tu caja de ahorros allá en Buenos Aires.  
Pedro: bueno que sea como sea, yo pienso que me arreglo con la suma que ya tengo.
Claudio: no sabía que te urge ir a Buenos Aires Pedro.
Pedro: te soy sincero, yo tampoco lo sabía, pero desde que me dijiste esto ayer, me puse a pensar…y extraño demasiado mi vida en baires. Además siento que tengo que estar allá. Que mi familia me necesita no sé como explicarte….como se me presento esta oportunidad no tan buena para ir, bueno me decidí y voy a volver
Claudio: está perfecto Pedro. Ojala que puedas encontrar enseguida laburo allá.
Pedro: eso es lo único que me preocupa pero vamos a ver qué pasa.
Claudio: bueno, que sea un “hasta luego Pedro” y no “hasta nunca” ¿no?
Pedro: -reí – fue un placer haber trabajado con vos Claudio, y obvio que sea un hasta luego – nos dimos la mano y luego un abrazo de colegas - ¡Gracias por todo!
Claudio: gracias a vos Pedro. Y voy a tratar de que mañana mismo te depositen algo de dinero en tu cuenta.
Pedro: te lo agradecería mucho. En serio…
Claudio: hasta luego!!

Y Claudio finalmente se fue de mi oficina, luego de arrojarme una bomba…no podía creerlo ¿yo había dicho de que volvía a Buenos Aires?
Quería cobrar ese dinero lo antes posible y comprar los pasajes para el próximo vuelo. Quería encargarme ya mismo de la mudanza aunque sea un despelote y de comprar vinos y diferentes cosas del lugar para llevar de regalos a todos. ¡Quería darles una sorpresa! …Solo Hernán iba a saber de mi regreso.

Ya no iba a ser nada en el poco horario que quedaba de mi trabajo…que todos en esta empresa se vayan al carajo.
Con el tiempo que me quedaba me ocupe de ir a buscar a la despensa unas cajas y de guardar todas mis cosas personales en las mismas y ya llevarlas conmigo. Metí libros, documentación importante, artículos de librería. Dos sacos que tenía colgados…seguí revolviendo los cajones de mi escritorio. En el último había una agenda del 2009 (el año en el cual comencé mi trabajo en Mendoza) me llamo mucho la atención así que me senté más tranquilo en la silla del escritorio y la abrí…hacia mucho que no veía esta agenda. Mire las diferentes actividades que me había anotado – fechas de cumpleaños, eventos importantes, tareas pendientes del laburo, etc. –continúe hojeándola hasta que entre sus páginas apareció una foto de Paula conmigo. – un escalofrió recorrió todo mi cuerpo, se me había puesto la piel de gallina y no logro entender por qué se me llenaron de golpe los ojos de lagrimas - Paula Chaves, mi ex pareja, la única persona que me hizo sentir lo que es el verdadero amor, con la que fui aprendiendo una serie de cosas que finalmente fue en vano ya que yo tomé la maldita decisión de viajar hasta acá. Como la extrañaba…hace cinco años que no la veo, después de todo lo que vivimos juntos…en nuestra infancia, juegos, cumpleaños, risas, adolescencia, peleas, amor, noviazgo y…eso. – No dejo de mirar la foto – extraño sus ojos color verdes, su perfume, su piel suave, sus labios - ¿qué estoy pensando? – Esto es parte del pasado. Yo fui el idiota que la dejo por este puesto de mierda. Si tengo que odiar a alguien por haberme separado de Paula esa persona soy yo. Yo me tengo que odiar, y me odio. Porque ahora al ver esta fotografía, que ya ni recordaba tenerla acá…me odie, porque siento que la necesito, la extraño horrores y si hay una mujer que aun no olvido y me marco de por vida, esa mujer es Paula.

Cerré esa agenda, no podía seguir torturándome más – ya era demasiado – aunque me duela en lo más profundo de mi ser, guardé la agenda en la caja. Decidí tenerla conmigo todavía. No estaba preparado para tirar esa foto. Era una actitud de superación y yo no la había superado – jamás -

Termine con toda la limpieza en la oficina y apile las dos cajas y baje al estacionamiento  y las guarde en el auto. Me senté unos segundos en el asiento para pensar qué iba a suceder con mí coche. Llame a un amigo de acá…de la provincia y le propuse que se ocupara de mi auto hasta que lo pudiera vender y luego que me envié la plata a mi caja de ahorros en buenos aires así yo me podría comprar otro.
Le agradecí por el gesto que tuvo conmigo y luego le explique mi situación. Salí del auto me acomode un poco la corbata y volví a mi oficina por última vez. Agarre mi maletín, mis últimas cositas personales y cerré la puerta de aquella oficina que me había bancado en tantos momentos en estos cinco años. Volví a mi  auto sin decirle nada a nadie, unas tres chicas me preguntaron anteriormente que hacía con las cajas pero solo les comente al pasar que estaba haciendo una limpieza general en mi “recreo”.  Tome viaje hacia el aeropuerto más cercano, averigüe cuanto salía el vuelo más próximo – este fin de semana, en tres días-  era muy pronto pero no me importaba nada lo compré. – Luego iba a recuperar la plata cuando la empresa me pague -Luego averigüe el tema de la mudanza, cuanto me iba a salir el traslado de las cosas y ¡carajos! Eso sí que estaba caro. Pero tampoco me importo nada y organice todo y cerré para mi vuelta a Buenos Aires.

Con una sonrisa que nunca pensé que iba a volver a tener, regrese a mi depto. Llame enseguida a mi amigo Nan. *pii pii *

Nan: ya ya ya quiero saber que te dijeron!!
Pedro: ¿estás cerca de algún familiar mío por esas casualidades? – le pregunte a mi amigo haciéndome el misterioso -
Nan: noo – me dijo haciendo suspenso…
Pedro: bueno entonces prepárate hermano porque vuelvo para allá!!!
Nan: noooooo – sorprendido – jodemeeee Pedro Alfonnnnnsoooo!! No te la puedo creer Pepeeee ¡¡vamos carajo!! Que  alegrón me das. Te juro que nunca pensé que me ibas a decir una cosa asi, no después de cinco años.
Pedro: jajajaja no caigo Nan. – y me agarre la cabeza, mi amigo de apoquito me hacia caer a al realidad que estaba viviendo.
Nan: - se le podía notar su alegría mientras hablaba – pero ¿Qué paso? Contame
Pedro: lo que te dije ayer, se fundió la empresa, van a venderla. Y bueno chau contador Pedro Alfonso, chau a todos, estoy “libre”  decidí volver.
Nan: que bajon por un lado para vos y toda esa gente pero en cambio yo chocho feliz de la vida…tu viejaaaa Pedro cuando se entere se muere ¿ya la llamaste?
Pedro: noo, eso es algo que te quería decir. - asintió – quiero que sea una sorpresa.
Nan: siiii que buena onda.
Pedro: jajajaja sabía que te ibas a  copar cabeza.
Nan: esta genial, ya les quiero ver las caras a todos.
Pedro: bueno, viajo en tres días
Nan: queeeeeee?  En tres días te veo??
Pedro: jajajajajajajaja asi ess!
Nan: vamosss los pibes
Pedro: jajajaja dale boludo, dejame explicarte…ya te estoy avisando que me vas a ir vos a buscar al aeropuerto y de ahí me llevas a casa, el vuelo llega a las 9 am viajo re temprano desde acá. Pero bueno MEJORR!! Asi que llegamos a casa para desayunar algo con la familia, lo que extraño los mates de mi viejaaaa
Nan: jajajajajajajaja buenísimo
después sale el morfi y todo.
Pedro: obvio! Estoy re entusiasmado, sabía que hablarlo con vos me iba a poner más feliz de lo que ya estoy.
Nan: me alegro muchísimo Pepe.
Pedro: van a ser los tres días más largos del mundo.
Nan: te aseguro que los míos también.
Pedro: lo mejor de todo Nan que regreso después de 5 años a mi ciudad y esta única vez es para SIEMPRE.

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Continuara...

¡Espero que les guste, quiero leer sus comentarios!!

¡Si dios quiere nos leemos el Miércoles que viene!

@CandiPauliter. 

4 comentarios:

  1. que bueno me encanto , un apregunta de cuantos cap es la nove ?

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  2. Gracias, no tengo idea todavia. Eso se va a ir dando. Tampoco va a ser tan larga como una novela.

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  3. Muyy buen cap!!! Ya espero ansiosa el gran encuentro entre pau y pepe sfjkdhkf .PD:odio al futuro marido de pau -.- no me da buena espina sus actitudes sospechosas.. jaja besos candi ;)

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  4. muy buenoooo ya quiero leer ese reencuentro besos @rociibell23

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