lunes, 17 de marzo de 2014

- Parte 7

Hacia mucho que no sentía tanta emoción en un abrazo. No sabía si el motivo era porque tenía los ojos vendados o porque bailar me ponía así de sensible.
Fue un abrazo  cargado de cariño y me llamo la atención, porque hacía mucho que no nos abrazábamos de esta forma con Patricio. Así que le dije “ ¿Amor sos vos?” y sentí que inmediatamente ese clima de mezcla de sentimientos y de una bonita sensación en mi estomago se había ido. Ya no me abrazaba más, no entendí el porqué, fue en ese instante que no aguanté más y termine con este juego, me saque la venda de mi cara.

Nunca en mi vida se me cruzo por la cabeza volver a verlo, siempre pensé que había sido un “hasta nunca”. Aunque siempre lo soñaba o proyectaba un posible reencuentro  mientras soñaba despierta en mis días grises. 
Pero esta vez no estaba soñando ni alucinando. Lo tenía a él, a Pedro…si Pepe Pedro Alfonso, el hombre que me había hecho sentir mujer por primera vez, el hombre que me hizo saber lo que realmente es el AMOR. Y acá estaba…después de 5 largos años, parado al frente mío.
Mi cara de sorpresa sé que se noto a miles de kilómetros, al igual que la de él cuando me miro a los ojos. La confusión que siento al tenerlo acá, así de la nada de un día para el otro es inexplicable. ¿Cómo entro? ¿Cómo llego acá? ¡Basta! Teníamos que dejar de mirarnos así y hablar…decir algo.

Paula: ¿Pedro? – dije casi susurrando y dejando notar mi asombro a la perfección.
Pedro: eeh sí, perdón…¿te asuste? – me sonrió – Hola Pau – me dijo bajito, su voz!! Por dios como extrañaba su voz. Ya casi que no la recordaba.
Paula: no, no me asustaste…me sorprendí…vos… – y retrocedí dos pasos y mire el piso - ¿qué haces acá? – le dije de mala manera. Y si a pesar de que estaba acá de nuevo y de la sorpresa que me había dado, no nos habíamos despedido de la mejor manera la última vez que nos vimos. Él me lastimo mucho, demasiado.      
Pedro: Yo…acabo de llegar…así que bueno pase por acá y no dude en entrar…Me lleve una gran sorpresa yo también al encontrarte acá…todavía. – Me dijo nervioso -
Paula: obvio, yo siempre estuve acá ¿A dónde me iría? – le dije seria.
Pedro: claro, si…obvio te…entiendo pero es que…- y se puso a mirar con detalle cada pedacito de mi salón de baile – No puedo creer como cambio todo…veo que cumpliste tus sueños. – Y me volvió a mirar a los ojos con ese brillo TAN de él.
Pau: sí – le respondí cortante.
Pedro:…bueno te…felicito. – me dedico una sonrisa majestuosa y a la vez nerviosa.
Paula: ¿qué te pasa Pedro? Te noto…nervioso. – Le dije sin rodeos.
Pedro: Es que bueno…verte de nuevo, después de varios años y…
Paula: - lo interrumpi – Cinco  años.
Pedro: si si cinco y…qué ¿a vos…no te pasa?
Paula: ¿pasarme qué?...estoy sorprendida, solo eso. – deje un suspenso y seguí, sin mirarlo a la cara - No comprendo, no entiendo nada…No sé cómo decirte es raro… volverte a ver.
Pedro: si te entiendo. Veo que seguís igual de charlatana – se rio -
Paula: Y vos igual de tímido – le retruque.
Pedro: hasta que se…
Paula: si hasta que se te va… - lo interrumpí y fui a sacar la música de fondo que todavía seguía sonando. Y cuando me encontré de nuevo con su mirada, le pregunte - ¿Por qué me abrazaste así? – Estaba sorprendida de mi sinceridad en el día de hoy.
Pedro: No me preguntes porqué…sentí que tenía que hacerlo – dio un paso hacia adelante, acercándose más a mi – te extrañe mucho Pau…
Paula: ¿extrañarme?!! – lo interrumpí casi gritando y con un dolor en mi voz que se hizo notar. Y una voz nos interrumpió.

Patricio: ¿Paula? – y vi como se acercaba a nosotros. Nunca pensé que iba a llegar este día. Pedro y Patricio cara a cara. La triple P junta en mi estudio de danza.
Paula: Gordo…
Patricio: ¿quién es él? – Me interrumpió -
Paula: él es… - lo mire a Pedro a los ojos con mucho dolor, tenía mucha bronca y no sabía todavía porque – un…conocido de cuando empecé a trabajar acá hace…6 años atrás más o menos. Pedro – le dije – él es Patricio…Patricio él es Pedro – Pedro le cedió la mano y vi como se las estrechaban – emmm bueno.
Pedro: yo me voy…hasta luego. – Se tiro para atrás y con una mano saludo -
Paula: ¿hasta luego? – le dije sin entender.
Pedro: emm si estoy en lo de mi mamá, cualquier cosa ya sabes dónde encontrarme… Espero volverte a ver pronto Pau. En fin adiós! – me dijo mientras se retiraba del salón.
Patricio: – me agarro de mi cintura – Chauu!
Pau: - chau Pedro – dije en voz baja, mientras veía que se iba…¿por qué me empezó a temblar el cuerpo? -
Patricio: - ya solos - ¿qué quería este? Jajaja – me tomo de la cintura y me acerco hacia él – no sé porque me molesto que le diga “este” a Pedro, asi que me corri y no lo bese - ¿Vamos? – le pregunte a Patricio.
Patricio: vamos…¿no te olvidas nada?
Pau: no, dale…vamos.

Salimos afuera y vi como el auto de Pedro se retiraba y pasaba delante de nosotros. Sentí que nos miro con  tristeza. Y cambio su mirada hacia el camino. Luego yo gire en dirección al auto de mi futuro marido  y me subí.
No podía dejar de pensarlo…sentía que Patricio me hablaba pero solo le respondía con un “si” o con un “no”. Llegamos a un restaurante retirado de mi barrio y pedimos una mesa para dos. Nos ubicamos y el mozo trajo el menú. Yo elegí rapidito lo mío. Aunque no tenía mucha hambre, sentía un nudo en el estomago después de todo lo que había presenciado hace menos de una hora. No lograba sacarlo a Pedro de mi cabeza.
Patricio: ¿por qué estas tan callada? Qué raro viniendo de vos – E inmediatamente recordé lo que me había dicho Pedro “Veo que seguís igual de charlatana”. Ahora parece que todo me hacia acordar a él.
Paula: No sé, no me siento muy bien.
Patricio: Vos estas rara… - me dijo medio en chiste y medio en serio -
Paula: ai cállate Patricio…nada que ver – le respondí enojada.
Patricio: eee euu tranquila – bajándome un poquito el copete.
Paula: bueno si perdón pero estoy bien…normal – mentí – no sé que me estás diciendo.
Patricio: bueno me habrá parecido. Como desde que te encontré con este chico Pe… Pa…Pablo, no sé cómo se llama…estas así.
Paula: - lo mire con bronca y fijo  a los ojos – no me pasa nada…Y se llama Pedro.
Patricio: a bueno, perdonnn, Pedro era.
Paula: ¿podemos cambiar de tema?
Patricio: ¿ves? Ese tal Pedro te puso así de loquita…
Paula: ¿vos me estas cargando? Te estoy diciendo que cambiemos de tema y la seguís.
Patricio: pero es que tengo razón. El señor Pedro te pone asi o te puso así.
Paula: deja de tratar a Pedro como si fuera una cosa…parece que estas todo el tiempo gastándolo.
Patricio: Ai Paula lo estoy cargando, si ni lo conozco.
Paula: bueno pero yo si lo conozco y me molesta.
Patricio: - me interrumpió – aaa ¿lo conoces mucho? Y ¿de dónde? – Comenzaba su faceta de celoso insoportable y la discusión no terminaba más.
Paula: éramos amigos cuando éramos chicos.
Patricio: a no me lo presentaste así cuando lo vi.
Paula: bueno no se es…
Patricio: un conocido me dijiste…yo nunca lo vi.
Paula: porque se mudo a…Mendoza cuando…empezó a trabajar. – dije recordando cuánto dolor.
Patricio: a mira vos…Y…
Paula: ¿vinimos a almorzar para hablar de Pedro o de nosotros? ¡Basta! Quiero hablar de mi casamiento…a veces parece como te olvidas que en menos de dos semanas nos casamos.
Patricio: ¿cómo me voy a olvidar? – Se rió – ai Amor…- me tomo la mano – perdóname…tenes razón hablemos de nosotros…
Paula: Gracias – fue mi última palabra para finalizar el tema “Pedro”.

**

Cuando la venda se iba retirando de su rostro…sentí que el mundo se había parado. Ver esos ojos verdes después de tanto tiempo fue todo lo que necesitaba.
Pensé que iba a reaccionar peor al verme, pero solo se sorprendió.  O eso hacía solo por un tiempo…pero una capa de nerviosismo me atrapó al ver sus ojos nuevamente y no podía salir. Me costaba hablar y mirarla a los ojos al mismo tiempo. No sabía que me pasaba pero esa sensación sumada al escalofrió que pasaba por mi cuerpo no se retiraba. Paula paso de estar sorprendida a una postura de seria y cortante. Lo cual no me sorprendió, me lo tenía merecido y era lo que me esperaba. Yo no podía dejar de mirarla y tampoco dejaba de mirar su salón…Era otro lugar. No podía creer que había cumplido su meta. Era toda una profesora de danza y tenía su propio salón como ella siempre lo había deseado desde niña. No dude en felicitarla…pero la seguía siento fría y distante. Dio media vuelta y me asuste, pensé que me iba a dejar ahí paradito solo, pero no, solo fue a cambiar o mejor dicho a apagar la música que todavía seguía de fondo. Luego se dio vuelta, me miro y me dijo “¿Por qué me abrazaste así?” Me sorprendió su pregunta, no me la veía venir…estaba muy sincera para conmigo. Y si ella iba a estar así de sincera, bueno entonces yo también iba a serle sincero y decirle todo lo que se me cruzaba por la cabeza. Pero me interrumpió enseguida y encima me pego un grito que me dejo duro. Hasta que un hombre de mi altura y de traje la llamo,  dado por finalizado nuestra charla. Ella le dijo gordo ¿Por él me había llamado amor, hace un momento?. Y si…Me lo presento sin rótulos, solo su pareja le pregunto por mi muy cortante y haciéndose el importante…y si si si ya lo odiaba. Infeliz qué se creía.
Me quería ir, a pesar de que la quería volver a ver a Pau. Pero no soportaban mis ojos ver como él la tomaba por la cintura. No lo soportaba.
Volví a mi casa, ya se me había hecho tarde y tenía todavía las facturas en el asiento de acompañante. ¿Qué escusa iba a poner ahora? Mi cabeza encima estaba en otro mundo. En el mundo “Paula”.

Fede: menos mal que te dije que te apures eee…ya mamá empezó a hacer la comida. Te estaba por llamar pero vi que te olvidaste tu celu acá.
Pedro: - le entregue la facturas – perdón Fede me colgué, realmente extrañe mucho todo esto.
Fede: me hubieras dicho que te acompañaba, digo así comía mis facturas Jajaja
Pedro: toma Nan gracias – le entregue las llaves  y suspire -
Nan: eeu ¿por qué esa cara? ¿Qué te pasa?
Ana: Yo sé que le pasa – dijo mi mamá ingresando a la sala de estar. Y con su cara me dijo todo. No sé cómo me conocía tanto.

-------------------

Continuara...

Si dejan más de 8 comentarios subo el Miercoles ☺

¡Gracias por leer! Espero que les haya gustado el reencuentro por eso quiero que comenten, para saber...

@candipauliter

5 comentarios:

  1. Ya me cae malisimamente mal el tal patricio!!

    ResponderEliminar
  2. Ay mi vida ella como lo defiende a pesar de estar enojada... el novio un tarado!

    ResponderEliminar
  3. muy beuno y claro que la mama sabe intento decirle antes de que se valla a comprar las facturas , espero en siguientes....besotes
    P/D este es un mjs para las que leen no les cuesta nada comentar yo quiero leer el miercoles copensen por favor besos a tod@

    ResponderEliminar
  4. ODIO ETERNO A PATRICIO(? ahre coso ammmmmmmmmmmmmmmmo este corto es muuy chu la historia, me encanta me encanta me encanta *-*

    ResponderEliminar